Oracle ejecutó en marzo de 2026 el mayor recorte de personal de sus 49 años de historia. Aproximadamente 30.000 empleados, alrededor del 18% de su plantilla global de 190.000 personas, recibieron un email a las 6 de la mañana comunicándoles su despido. El motivo declarado: liberar capital para invertir en infraestructura de inteligencia artificial.

Quién se fue y quién se quedó

Los recortes afectaron principalmente a tres áreas:

  • Cerner/Oracle Health: la división de software sanitario que Oracle adquirió en 2022
  • Oracle Cloud Infrastructure (OCI): equipos de soporte y operaciones no relacionados con IA
  • Consultoría ERP: servicios empresariales tradicionales

Los equipos de centros de datos de IA y los relacionados con el proyecto Stargate quedaron intactos. Ahí es donde Oracle quiere poner su dinero.

Qué es Stargate y por qué importa

Stargate es un proyecto conjunto de OpenAI, SoftBank, MGX y Oracle para construir infraestructura masiva de computación en Estados Unidos. El objetivo es invertir 500.000 millones de dólares en cinco años en centros de datos diseñados para entrenar y ejecutar modelos de IA de siguiente generación.

Oracle aporta su red de centros de datos y su capacidad de construcción a gran escala. A cambio, busca posicionarse como uno de los grandes proveedores de nube para la era de la IA, compitiendo con AWS, Azure y Google Cloud.

Los 8.000-10.000 millones de dólares anuales liberados con los despidos irán directamente a financiar esa expansión.

El patrón se repite en todo el sector

Oracle no es la única empresa recortando empleo para pivotar hacia la IA. Meta ha anunciado la eliminación de hasta 16.000 puestos mientras destina aproximadamente 600.000 millones de dólares a infraestructura de IA hasta 2028. En conjunto, el sector tecnológico lleva eliminando decenas de miles de empleos en roles de soporte, administración y servicios tradicionales para redirigir esos recursos hacia computación y desarrollo de modelos.

La paradoja de la IA en el empleo

El caso Oracle ilustra una paradoja que los economistas llevan tiempo debatiendo: la IA crea nuevos empleos (ingenieros de modelos, especialistas en infraestructura, expertos en seguridad de IA) al tiempo que elimina los roles más rutinarios o los que no encajan en la nueva dirección estratégica.

Para los trabajadores afectados, la reorientación del sector hacia la IA supone una presión real para recualificarse en áreas donde la demanda sí crece: gestión de modelos, MLOps, ciberseguridad ligada a IA o diseño de sistemas agénticos.